La mujer más bella
Irena Sendler acaba de fallecer a los 97 años. Estoy casi seguro que este nombre no os dirá gran cosa, porque su vida transcurrió casi hasta el final silenciosa y oculta. Ella fue, sin embrago, uno de los seres más luminosos que alumbró el siglo XX. Hija de un médico que le transmitió un principio crucial en su vida: “Aunque no sepas nadar, si ves a alguien que se ahoga, lánzate a salvarlo”. Enfermera de profesión, cuando en 1942 todos los judíos de Varsovia y entorno (450.000) fueron encerrados en el geto, los nazis encomendaron a médicos y enfermeras polacos que vigilaran para evitar la propagación de epidemias. Irina comprendió enseguida que aquellas personas estaban condenadas a muerte y decidió salvar a todos los niños que pudiera. No fue fácil convencer a las familias que debían separarse de si hijos, pero lo consiguió. Salvó a 2500 de una muerte segura. Consiguió documentación falsa para todos ellos. A la vez organizó un archivo en el que figuraban los nombres verdaderos de aquellos niños así como los falsos.

En 1943 Irena fue traicionada y la Gestapo la detuvo. La torturaron de forma inhumana pero no le sacaron ni uno solo de los nombres de los críos. La condenaron a muerte pero el soborno al soldado que debía ejecutarla lo evitó. Al finalizar la guerra logró devolver a todos los niños a los parientes que habían sobrevivido al holocausto.
Condenada a pasar toda su vida en una silla de ruedas, producto de las torturas atroces a la que fue sometida, vivió callada sin jactarse de lo que había hecho. Pero la casualidad quiso que un día apareciera su foto en un periódico y fuera reconocida por aquellos infantes que, ya adultos, no podían olvidarla. Vivió sus últimos años en Varsovia, rodeada de flores que le enviaban sus protegidos y sus descendientes, recibiendo muchas visitas. He visto fotos de ella poco antes de morir, con su pelo blanco, u maravillosa sonrisa y sus ojos alegres. Es, os lo aseguro, la mujer más bella que he visto jamás. El rostro mismo de la bondad.

Resumen de artículo de Ángeles Caso (Magazine 25/05/2008)
Me emocionó que en un mundo donde cada vez priman intereses más superficiales, haya gente como Irina Sendler. Gracias a Ángeles Caso por presentármela.





dieguco dijo
Que historia mas bonita, gente asi es la que vale la pena. Descanse en paz y gracias a ti por darmela a conocer
2 Junio 2008 | 10:52 AM