Vida de Mosquito

Pareces salido de la nada. Si no fuese por ese sonido, que tantas veces me ha roto el sueño, diría que eres un fantasma de la noche. Silencioso, te metes debajo de mis sábanas y enseguida empiezas a chuparme delicado. Después alzas el vuelo, tambaleándote, saciado de tu fugaz comida. Y cantas a la luna tu victoria sobre mi cuerpo atormentado. Parece que sueñes, pensando en cuando vuelvas a ver a tus amigos y les cuentes como le has robado la sangre a ese hombre grande que parecía que quería asustarte. Mosquito, ¿Cómo es que no sudas en una tarde calurosa como esta? ¿Cómo es que tú, que sabes volar, no sueñas con ir a sitios lejanos de las vacaciones? ¿Cómo es que te contentas con una vida que dura menos de una semana? ¿Qué encuentras de bueno en mi sangre mezclada con toda clase de sustancias tóxicas? Pero tú, no respondes. Y yo, ignorante del todo, te miro con ternura, ahora tengo ganas de acariciarte… splaaaaaasssshhhhhhh, cabrón.



Anchoita dijo
Uno de los placeres, entre otros, de meterte en la cama y dormir a pierna suelta, es haberte despertado con el ruidillo de un mosquito en tu oreja, haberte tenido que levantar, coger una revistilla, hacer un canuto y ale, a perseguirlo por toda la habitación, y cuando por fin consigues machacarlo contra la revista, ayssss, que gusto da volver a la cama y dormir con una sonrisa de satisfacción jajaja
Se nota que tienes la sangre tan dulce como la mía, porque solo un sufridor de mosquitos podría escribir algo tan ocurrente :-)
4 Junio 2008 | 08:13 AM