El cielo sobre Milano
Cogemos el metro y bajamos en la parada “Duomo”.
Las escaleras mecánicas nos transportan hasta la plaza. Subimos los 150 escalones y conquistamos el techo de la catedral.
Agujas y agujitas, arcos y arquillos, peldaños y terraplenes, estatuas y estatuitas.
Pero sobretodo, el cielo que está sobre Milano: tejados sin tejas, grúas, rascacielos y aviones despegando, la torre Velasca y San Siro, el castillo y el Pirellone.
Y allí, en lo alto, el silencio y el aire frío.
Abajo se mezclan las palomas y la gente, como hormigas, siempre numerosas en las pacíficas tardes dominicales.
El “Duomo”, todo blanco rosáceo, acabado de restaurar, con las agujas que parecen emprender el vuelo. Éste es el verdadero estilo gótico.
¿Cómo hicieron para construirlo?
Tan alto, tan poderoso, tan ligero...





encontrada dijo
cuando yo lo visité no era blanco ni rosáceo, porque no estaba acabante de restaurar. Pero del duomo y sus alrededores, lo que más recuerdo son esas palomas que inundaban la plaza. Bonita foto. Besos
17 Octubre 2008 | 02:57 PM