El ladrón de sueños
La moto de siempre a la seis en punto, aparcada debajo de mi ventana. Primero al sacar la cadena, después el primer intento, el segundo, luego un disparo y los pistones empiezan a bombear en una explosión que, dando por el culo, rompe las sombras dejadas por la lámpara encendida de mi habitación. “¿Que día es?” La manta me sugiere un día no laborable y me convence. Hundo la cara en la almohada y alargo la mano en un desesperado intento de reencontrarme con ese sueño que me parecía el más bonito de mi vida. Y parecía tan real que, no recuerdo porque, pero estaba riendo, antes de que ese bastardo, con la moto, me lo jodiera.





lasrecetasdeteresa dijo
Ja,ja,ja, se nota que duermes en una calle poco transitada, pues en la mía ya estoy acostumbrada están pasando constantemente ambulancias sin contar los autobuses. pero ami ya no me despiertan. Je,je, Besitos
31 Marzo 2009 | 02:35 PM